Esta sección es una extensión de la agenda.
Un espacio creado para acompañar y nutrir lo que día a día vas escribiendo en ella.
Aquí encontrarás sugerencias, textos, reflexiones e ideas que amplían los temas de la agenda y te ayudan a profundizar en cada intención, hábito o pausa consciente. Todo lo que aquí se comparte está pensado para complementar tu proceso, inspirarte y darte herramientas sencillas para seguir cultivando el autocuidado y la reflexión personal.
La agenda se vive en tus manos.
Este espacio la enriquece, la acompaña y le da continuidad.
Esta agenda es un espacio para organizar tus días, escribir tu historia, crear hábitos y reflexionar sobre lo que vives. Un lugar para detenerte, escucharte y darle sentido a cada jornada.
A veces un año pasa sin que nos demos cuenta…
y otras veces decidimos vivirlo con conciencia.
Este mes de febrero no olvides nutrir tu relación contigo mismx
Amarte es un acto de valentía.
Es elegirte cada día, incluso cuando dudas, incluso cuando el mundo exige más de lo que puedes dar.
El amor propio no es egoísmo, es respeto; es escucharte, cuidarte y hablarte con la misma ternura que ofreces a los demás.
Cuando te abrazas tal como eres, sanas, creces y floreces.
Recuerda: eres suficiente, eres valiosa y mereces una vida en paz contigo misma.
🤩Sé que no siempre es fácil escribir la historia día a día.
Hay días en los que faltan las palabras, el tiempo o la energía. Por eso, escribir no tiene que ser perfecto ni largo; basta con tener puntos de referencia que te ayuden a mirar tu día con más conciencia.
Puedes apoyarte con estas preguntas:
• ¿Qué viví hoy que me hizo sentir algo?
• ¿Qué aprendí, incluso de lo difícil?
• ¿Qué agradezco de este día?
• ¿Qué deseo soltar o transformar?
• ¿Qué quiero recordar de hoy cuando mire atrás?
A veces será una frase, otras solo una palabra, un pensamiento o una emoción. Todo cuenta. Porque al final, cada pequeño registro se convierte en la historia de tu vida escrita con intención. Vamos construyendo este libro de vida con calma.
La acción de esta semana:
Busca momentos de silencio o contacto con la naturaleza.
¿Cómo hacerlo en medio de la rutina?
El silencio y la naturaleza no siempre están lejos; muchas veces se esconden en pequeños espacios del día a día.
En la rutina y el trabajo:
Regálate pausas conscientes. Apaga por unos minutos el ruido externo, guarda el celular y respira profundo. Si puedes, mira por la ventana, observa el cielo, las nubes o la luz del día. A veces, solo cerrar los ojos y escuchar tu respiración ya es una forma de silencio.
En la ciudad:
Busca un árbol, una jardinera, un parque pequeño o incluso una calle tranquila. Camina unos minutos sin prisa, observa los colores, las formas, los sonidos. La naturaleza también vive entre el concreto.
En casa:
Abre una ventana, deja entrar la luz y el aire. Si tienes plantas, obsérvalas y cuídalas con atención. Apaga la televisión, siéntate en silencio con una taza de café o té y simplemente estate contigo.
No se trata de hacer grandes cambios, sino de hacer consciente lo simple.
Unos minutos de silencio o de conexión con la naturaleza pueden devolvernos equilibrio, claridad y calma.
La vida nos regala una infinidad de oportunidades para celebrar, valorar, reflexionar y convivir.
Muchas de ellas aparecen en el calendario a través de las efemérides, pequeñas fechas que, si las miramos con intención, pueden convertirse en grandes momentos.
Enero nos invita, por ejemplo, a compartir la tradicional partida de rosca en familia… aunque hay que tener cuidado con el muñequito, porque puede significar tamales, risas y reuniones inesperadas.
También es un buen pretexto para disfrutar una película y celebrar el Día mundial de las Palomitas, recordándonos que lo simple —como sentarnos a ver una historia— también une y reconforta.
El calendario nos señala fechas que nos invitan a ir más profundo, como el Día Mundial de la Escritura a Mano, ese gesto lento y consciente de tomar una pluma, sentir el papel y permitir que el pensamiento fluya sin prisa.
Escribir a mano no solo deja palabras, deja huella.
Conecta la mente con el corazón, aquieta el ritmo y nos permite escucharnos con mayor claridad. Cada trazo es una forma de presencia, una conversación íntima con nosotros mismos.
Quizá ese día baste con escribir una intención, un recuerdo, una gratitud o una verdad que necesita ser nombrada.
Porque cuando escribimos a mano, no solo registramos lo que pensamos… nos encontramos con lo que sentimos.
El Día Mundial del Agradecimiento nos recuerda pausar, mirar alrededor y agradecer incluso lo que a veces damos por hecho. Un gesto, una palabra o una experiencia también cuentan.
Y sí, incluso existe el Día Mundial del Baño de espuma, que puede ser una invitación divertida a regalarnos un momento de pausa, silencio y autocuidado… porque hasta ahí, muchas veces, llegan nuestras mejores ideas.
Estas y muchas otras fechas marcadas en el calendario pueden motivarnos a hacer de cada día algo especial, si así lo elegimos.
No dejes pasar enero sin mirar tu calendario con otros ojos, sin celebrar lo cotidiano y sin regalarte momentos que sumen bienestar, presencia y alegría a tu inicio de año.
Con gratitud: Rosalía Montaño Ramos